martes, 15 de diciembre de 2009

DE RELAMPAGOS

 

De relámpagos, -si no duermo-

me disfrazo de mi sombra,

y mi sombra… se oculta de las

temperaturas extremas del invierno.

Se cuelga a mis huesos

como se cuelgan las chaquetas sin alma

de los equilibristas

y yo,

-que de alma los domingos carezco-

me deslizo vagamente por altas

y musgosas tapias,

por bosques perezosos, perennes,

de apareo en apareo

con los rebosantes ruidos de la noche

a la par, que mi sombra

-que ya ha encontrado el gusto-

se desliza entre tus piernas

contándome sin escrúpulo alguno

al devolverme mis (mutilados) huesos

lo dulce

del sabor

de tus pechos.


Miguel Angel de la Torre Menor-Corroto


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